Los líderes empresariales están impacientes por el cambio, pero optimistas sobre el futuro de la Unión Europea

El estudio sobre el Estado de la Unión Europea en 2013 hace un llamamiento urgente a la acción de los líderes políticos


Los líderes empresariales europeos son más pesimistas y exigentes respecto a la necesidad de un cambio urgente en la Unión Europea y sin embargo son optimistas sobre las perspectivas a largo plazo respecto a su futuro y su posición en el orden mundial. Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta sobre el Estado de la Unión Europea 2013 (www.stateoftheeu.eu) realizada por consultora estratégica internacional Booz & Company, en colaboración con la escuela internacional de negocios INSEAD (www.insead.edu) y el European Executive Council.

"En general, el estado de ánimo es de impaciencia y de una fuerte llamada a la acción. El mundo empresarial exige que la UE tome medidas audaces para promover una economía, políticas y medidas sociales que aborden directamente el crecimiento. No debe haber vacas sagradas. La pregunta es, ¿los líderes europeos tienen el coraje de actuar?” afirma Per-Ola Karlsson, socio de la consultora internacional Booz & Company.

El informe, "Desarrollo de Europa: el imperativo de la competitividad” (Growing Europe: The Competitiveness Imperative), revela que los líderes empresariales son más pesimistas con respecto a Europa de lo que eran el año pasado (61 por ciento en comparación con el 52 por ciento). Y el 88 por ciento creen que la UE debería implementar  urgentemente políticas para cerrar la brecha de la competitividad europea y aumentar la productividad. Sin embargo, el 72 por ciento de los líderes empresariales creen que la UE es capaz de lograr un cambio positivo, y de cara al año 2030, la UE seguirá siendo una de las principales potencias mundiales.

"Los líderes empresariales quieren llevar el debate más allá de si la austeridad presupuestaria y la estimulación del crecimiento revitalizarán Europa. Nueve de cada 10 encuestados piden acciones concretas para mejorar la productividad y la competitividad ", explica Javier Gimeno, director académico del INSEAD Iniciativa para la competitividad europea.

Incluso con un potencial referéndum en el Reino Unido, los líderes empresariales no creen que la UE perderá a sus países miembros pero que deberán ejecutarse difíciles decisiones.

El informe analiza las respuestas de 1.500 ejecutivos, tanto de dentro como fuera de Europa sobre su opinión en  aspectos económicos, sociales y políticos de la Unión Europea y su futuro. El informe ha sido presentado hoy en Bruselas durante la tercera conferencia anual sobre el  Estado de  la Unión Europea.

Los empresarios y ejecutivos creen firmemente que el mundo empresarial impulsará el crecimiento y defiende por tanto que su voz debe ser escuchada por los políticos para alcanzar ese progreso.

Sin embargo, esto no significa aplicar un modelo único para todo el continente.  La Unión Europea  puede actuar como un director de orquesta. Los países miembros no tienen por qué cantar al unísono, pero la UE si debe intentar que canten en armonía ", dice Bruno Lanvin, director ejecutivo de  INSEAD Iniciativa para la Competitividad Europea. "Los líderes empresariales no rechazan el modelo social europeo, pero están a favor de incentivar el empleo con una mayor flexibilidad de la jornada laboral, las pensiones y los salarios para ayudar a impulsar el crecimiento y reducir el desempleo. Los datos muestran que en los países donde la economía es más fuerte, los empresarios están abiertos a ajustar el modelo social europeo si ayuda a resolver el alto desempleo y la baja productividad para construir de nuevo Europa.

Entre las principales conclusiones del informe sobre el Estado de la Unión Europea, caben destacar:

Economía

  1. El 82% por ciento de los líderes empresariales ven una importante brecha entre la competitividad de Europa y la de otras regiones, y el 49 por ciento cree que esta brecha se incrementará en los próximos 10 años.
  2. Restaurar la productividad en Europa es la prioridad clave de la economía para el 88% de los encuestados. La mayoría cree que el crecimiento será impulsado por las empresas pequeñas y medianas, y no por las multinacionales o empresas de propiedad estatal.
  3. El 88% creen que el la Unión Europea podría hacer más para representar a las empresas en un escenario global, por ejemplo, en la  negociación de acuerdos comerciales más fuertes. Y tendrá que superar la percepción de los empresarios no europeos que Europa es un conjunto fragmentado de mercados en lugar de un solo bloque.

Sociedad

  1. El 59% por ciento de los líderes empresariales están comprometidos con los principios fundamentales del modelo social europeo y a favor de aumentar los estándares mínimos en materia de salud, educación y bienestar.
  2. Las políticas de crecimiento requieren un replanteamiento de los modelos sociales. Por ejemplo, el 91 por ciento de los encuestados dicen que la mejor manera de equilibrar los presupuestos y mejorar la productividad es mediante el aumento de los incentivos económicos para trabajar.
  3. El desempleo juvenil es una de las principales preocupaciones. Más del 70 por ciento de los ejecutivos y empresarios están buscan incentivos fiscales para contratar a personas jóvenes así como subsidios para ayudar en el reciclaje de la fuerza laboral actual.

Tecnología e Innovación

  1. Seis de cada 10 encuestados creen que la falta de una cultura innovadora es un obstáculo fundamental para el crecimiento económico y el desarrollo en Europa. Para impulsar la innovación, es necesaria la  colaboración público-privada y aumentar los incentivos fiscales a la inversión privada en I + D, dada la reducción presupuestaria de la UE.
  2. Ocho de cada 10 empresarios están más preocupados por la amenaza de la innovación de China y están menos preocupados que en años anteriores sobre la competencia similar de la India, Japón y los Estados Unidos.