La digitalización y el vídeo bajo demanda serán las palancas del crecimiento en el sector de las telecomunicaciones
Según el nuevo informe “Telco Trends for 2015 ” realizado por Strategy&, la consultora estratégica de PwC,  sobre las tendencias en el sector internacional de las telecomunicaciones, las perspectivas apuntan a que el fuerte proceso de digitalización en todas las industrias y el vídeo bajo demanda, serán las nuevas palancas del crecimiento.

El estudio de Strategy& para 2015 analiza las cuatro grandes corrientes que están determinando el nuevo status y crecimiento del sector de las telecomunicaciones como son: 1) el aumento de la presión sobre las operadoras de telecomunicaciones que obliga a una simplificación de su gestión y de todos los sistemas y procesos de soporte, 2) la digitalización e Internet de las cosas, 3) la nueva realidad de la Televisión y el Vídeo bajo demanda (VoD) y 4) los nuevos proveedores (fabricantes y operadores).

Como señala  José Arias, Managing Partner de Strategy& en España, “todo ello está llevando a una mayor necesidad de invertir en infraestructuras para sostener la altísima demanda que generan los usuarios en sus flujos de información de datos, imágenes y vídeos, y en sus interrelaciones digitales”. Además, añade, “esto está acelerando la consolidación de las operadoras y la simplificación de sus modelos de negocio mediante una oferta de nuevos paquetes de servicios integrados 3P/4P “.

Por otra parte, el aumento de usuarios de teléfonos inteligentes y tabletas está impulsando la demanda y el uso del acceso multidispositivo. En los próximos tres años, la proliferación de nuevos dispositivos ser disparará, pasando por ejemplo de los 7,9 terminales por hogar actualmente en Norte América a los 14,4 en 2018 o los 7,6 en Europa (frente a los 4,2 que hay en la actualidad).

Si algo caracteriza al sector actualmente es la fuerte presión sobre las operadoras de telecomunicaciones tradicionales que procede de la fuerte competencia, del crecimiento de la convergencia y del aumento de los nuevos servicios complementarios y/o paralelos de mensajería o uso de voz, como las aplicaciones y servicios digitales denominados OTT (Over The Top).

Todos estos cambios en el entorno y en las exigencias de los consumidores provocan la urgente necesidad de simplificar los procesos internos y externos del modelo comercial y la oferta al público con propuestas cada vez más paquetizadas y personalizadas.

“En este entorno –apunta José Antonio Tortosa, Partner de Strategy& en España– en constante movimiento, la digitalización viene a crear una potencial disrupción o cambio brusco en todos los tipos de industrias y negocios. Esto es debido a que cada vez hay más terminales conectados que personas, y hemos pasado de una conectividad individual a una conectividad de los terminales ante el surgimiento de nuevos negocios”.

A finales de 2020, habrá un parque total estimado de 50.000 millones de terminales conectados (PCs, portátiles, smartphones y tabletas) para una población mundial de 7.600 millones de personas. Este gran volumen de terminales y, por tanto, de tráfico, exige no sólo un mayor despliegue de redes de última generación, así como una mayor capacidad de las mismas para poder atender esta exponencial demanda.

La digitalización y el concepto “Internet de las Cosas” (Internet of Things o IoT) supone que la red llegue a todas las cosas y ámbitos  de nuestra vida: que todo esté conectado a Internet, no sólo nuestros ordenadores, portátiles, tabletas o móviles sino también nuestros  electrodomésticos, vehículos, sensores de acceso, sistemas de control y un largo etcétera. Este proceso está siendo gradual y adopta diferentes grados de madurez en función de la industria, si bien las mayores oportunidades están en el ámbito del hogar y el consumo/compras. 

Los nuevos players, así como los nuevos patrones de consumo, están generando una forma diferente de acceder al mundo de la televisión y a los contenidos audiovisuales. Respecto a su consumo, ya se está dando mayor relevancia a los contenidos exclusivos y a medida, reduciendo las barreras de entrada en su distribución (a través de internet) y se están adoptando nuevos formatos de pago y publicidad. Hoy el telespectador cuenta con  multitud de pantallas y medios para acceder a contenidos audiovisuales (desde la Smart TV, el ordenador, el portátil, el móvil, la tableta…).

Las preferencias de los usuarios de televisión y video también están cambiando de forma notable. En Estados Unidos los hogares con TV de pago usan una media de 2,7 dispositivos y el 80% de los espectadores utiliza el móvil o la tableta mientras ven la televisión (mail o  redes sociales). Asimismo, cada vez más hogares disponen de posibilidades de Vídeo bajo demanda (VoD) cuya penetración en Estados Unidos fue del 60% en 2014. En España, estas preferencias también se están afianzando. Si en 2013 había 7 millones de TV conectadas, se estima que esta cifra podría alcanzar los 100 millones de pantallas conectadas en 2017  (es decir una media de 2,2 pantallas por habitante).

Por último, en este nuevo panorama de las tendencias en el sector de las telecomunicaciones, no podemos olvidar el papel de los nuevos proveedores. En el campo de los terminales o dispositivos, la lucha por el liderazgo procede de los nuevos fabricantes chinos, que están ganando terreno rápidamente. Este es el caso de Huawei, Xiaomi o ZTE que están compitiendo duramente en precio. Xiaomi se sitúa ya como sexto fabricante mundial con 61 millones de smartphones vendidos en 2014, algo muy significativo si se tiene en cuenta que la compañía fue creada en 2010 y su primer móvil se lanzó al mercado en agosto de 2011. Posee un modelo de ventas online y una política de precios baratos y buena calidad.